Equal Opportunity Lover

Yo salgo con todo tipo de hombres. Tipos atractivos, modelos del runway de NYFW—de ese tipo de hombre con los cuales se me caen los calzones solos. Y también he salido con tipos que les falta harta sazón (KILOS del aliño completo de ese que compras en la feria)—de esos tipos que parecen ser el eslabón perdido.

A mí no me importa. Soy una amante que les da igualdad de oportunidad a todos. Como dice la gran Natalia, “Y pensar que hay países donde no hay nada para comer!” Y en un país donde hay mucha abundancia, no hay por qué pasar hambre.

Pero no siempre fue así. Les explico.

He pasado por una vida con hartos estímulos. He tenido mis listas largas de como quiero que sea un hombre para estar conmigo: alto, rubio, ojos claros, ojos oscuros, moreno, con barba, etc. a una lista corta: que sea autentico, que le guste reír, y que sea osado. He pasado desde que tiene que ser hombre a que puede ser mujer. He pasado desde que tiene que tener educación formal a no necesariamente. He pasado desde lo físico a lo más emocional y de lo emocional a una mezcla rara de emocional, espiritual, y aventurero. Y cada año de mi vida mi lista se achica más y más.

Para mí no es un tema de que estoy bajando mis estándares porque me entra la desesperación. Es por que he aprendido amar de cierta manera que rescato lo que es bueno de una persona en vez de desconectarme por la una cosa que encuentro que no va conmigo.

Recientemente me fui al sur y conocí a un tipo interesante. En algún momento me di cuenta que era “Pinochetista”—que es distinto a decir “de derecha” (en mi prejuicio encuentro más extremo lo primero). Y claro, porque soy humana, me vino la lista de todas las características personales de estas personas que deciden describirse así. Es como cuando pienso en los que votaron y siguen a Trump y pienso que tienen que ser todos iguales en su pensamiento. Y hasta cierto punto puede ser así. Y hasta cierto punto también debemos reconocer que nos inundan nuestros propios prejuicios.

Y creo que lo más duro de esta lección es que debemos reconocer de que cuando estamos en ese “estado de prejuicio”, actuamos igual a los que están al otro lado. Miramos al otro en menos, nos sentimos superiores a…, etc. Y todo esto es… pues, es humano.

Desde nuestra pequeña infancia intentamos entender a nuestro mundo. Y en ese esfuerzo, encasillamos y agrupamos a seres humanos en ciertas categorías. Y vamos viendo estímulos persuasivos por la tele que manejan (hasta cierto punto y en unos más que otros) cómo debemos sentirnos ante ciertas personas y eventos.

Y me pregunto que si en algún momento no habré adaptado un estándar de belleza que no es el mío? Es decir, yo busco a “lo lindo” por mis cánones de belleza o por los que me han implantado otros? Y en esa reflexión, me caigo mal. Y como no me gusta ser títere de nadie, busco mis propias soluciones a las cosas y me permito experimentar mi sexualidad de distintas formas. Y me abro a la curiosidad.

“Cómo será comerse a un Pinochetista?” “Cómo será comerse a un flaite?” “Como será comerse a la mina del Bar Bulnes?” Y si tengo la oportunidad, la tomo.

Pero, volvamos al hombre… A pesar de ser Pinochetista, este hombre era fuerte: de esos hombres que sabes que te puede contener en tus momentos más altos de crazy. Y no sólo eso, tenía tremendos brazos: de esos que te pueden pescar y dar vuelta como una tortilla para hacer cualquier postura del Kama Sutra. Para mí, esto es más que suficiente para una noche de delirio.

Porque cuando nos sacamos nuestra ropa y quedamos piluchitos, todos somos iguales. Todos queremos las mismas cosas básicas. Todos queremos aceptación, amor, permiso, etc.

Y al final del día me siento bien por haber abierto mi mundo de perspectivas. Y me pregunto, “Cómo cambiaría nuestro mundo si en vez de desconectarnos por la una cosa que nos cayó mal de la otra persona, nos conectáramos por las miles de cosas que nos cayeron bien de ella?”

Siento que sería un mundo distinto. Y tú?

***

(Este escrito es la introducción a una serie de historias de hombres amantes que me han enseñado cosas importantes de la vida como: El Hombre Papaya, El Hombre Oso Hormiguero, y más! Stay tuned!)

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